Una red móvil para emergencias, a debate en EEUU tras el seísmo

mercoledì 24 agosto 2011 11:45
 

WASHINGTON, 24 ago (Reuters) - La interrupción del servicio de telefonía móvil por un inusual terremoto en la costa este de Estados Unidos ha servido para relanzar los llamamientos al Congreso y las autoridades regulatorias para que se proporcione una red inalámbrica específica para los trabajadores de emergencia.

El terremoto de 5,8 grados de magnitud con epicentro en Virginia provocó el cierre de agencias federales del gobierno a unos 145 kilómetros de distancia e hizo salir a la calle a numerosos trabajadores mientras los temblores se sentían en puntos tan lejanos como Canadá.

La Comisión Federal de Comunicaciones dijo que estaba evaluando una interrupción significativa del servicio móvil debido al terremoto y que estudiará fórmulas para mejorar las comunicaciones durante las emergencias.

Verizon Wireless, AT&T (T.N: Quotazione), Sprint Nextel (S.N: Quotazione), T-Mobile USA y Frontier Communications FTR.N registraron volúmenes de llamadas más elevados y una congestión de la red en las áreas afectadas, lo que hizo difícil contactar con familiares y amigos por el móvil después del terremoto.

"Fuimos incapaces de tener acceso al teléfono móvil durante un período de alrededor de una hora inmediatamente después del terremoto", dijo Dennis Martinez, responsable de tecnología para la división RF Communications de Harris Corp (HRS.N: Quotazione).

El gran porcentaje de equipos de primera intervención que dependen de redes de información móviles para algunos de sus servicios habrían experimentado el mismo apagón, dijo Martinez.

La creación de una red móvil de banda ancha en todo el país para servicios de emergencia es una recomendación clave de la Comisión del 11-S, que aún no se ha puesto en marcha cuando se acerca el décimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

La red inalámbrica permitiría a bomberos, policías y otros equipos de respuesta temprana comunicarse con facilidad, pero legisladores y reguladores aún no han alcanzado un consenso sobre cómo construir, mantener y financiar la red.