La escasez de energía y petróleo en Trípoli enoja a los libios

domenica 7 agosto 2011 17:48
 

Por Missy Ryan

TRIPOLI, 7 ago (Reuters) - La escasez de electricidad y petróleo está afectando a la capital libia, Trípoli, y profundizando la frustración pública mientras los meses de conflicto con rebeldes respaldados por la OTAN hacen tambalearse el apoyo al líder Muamar el Gadafi.

Trípoli ha sufrido apagones cada vez más seguidos en las últimas semanas. Muchos residentes no tienen aire acondicionado durante los puntos máximos del calor del verano ni tampoco refrigeración mientras se preparan para las comidas vespertinas durante el mes sagrado musulmán del Ramadán.

Algunas zonas de la capital libia están recibiendo apenas cuatro horas de energía al día, dijeron residentes esta semana. El Gobierno responsabiliza de la situación al contrabando, a ataques rebeldes a oleoductos y a ataques aéreos de la OTAN contra el tendido eléctrico, que la alianza niega.

Incluso en la fuertemente controlada Trípoli, donde periodistas extranjeros son seguidos en todo momento por guardaespaldas del Gobierno y se les prohíbe informar libremente, hay señales de que la escasez impulsa el resentimiento contra el Gobierno de Gadafi.

En los últimos días, según testigos, ha habido reuniones aisladas y esporádicas de gente enojada por el deterioro de las condiciones de vida,

Tras las protestas iniciales cuando la rebelión contra Gadafi estalló en el invierno, los residentes de Trípoli han sido relativamente pasivos ayudándolo a desafiar a la alianza militar liderada por Occidente que intenta derrocarlo con ataques aéreos.

Una zona de las afueras orientales de Trípoli, Tajoura, se quedó sin energía durante 28 horas esta semana. Las embajadas extranjeras también han sufrido apagones que duran gran parte del día.

Mohamed Abu Ajeela Rashid, un ex ministro de Sanidad libio que ahora es un alto cargo médico en un hospital, dijo que la escasez estaba causando serios problemas. El sábado, indicó, la electricidad se fue mientras realizaba una operación y debió terminarla con la luz de su teléfono móvil.   Continua...