La crisis de deuda de EEUU da a los inversores su primer susto

mercoledì 27 luglio 2011 07:43
 

Por Andy Sullivan y Matt Spetalnick

WASHINGTON, 27 jul (Reuters) - Los demócratas del presidente Barack Obama y sus rivales republicanos se encontraban más lejos que nunca el martes por un enfrentamiento sobre el techo de gasto del Gobierno, mientras los inversores se preparaban para una inminente suspensión de pagos y una rebaja en la calificación crediticia de Estados Unidos.

Con la fecha límite a sólo una semana, los principales republicanos en el Congreso impulsaron su plan de reducción del déficit hacia una esperada votación para el miércoles. Pero parece que tendrá pocas posibilidades de prosperar de cara a una amenaza de veto de Obama y la oposición de los conservadores en materia fiscal dentro del propio partido.

No había un compromiso a la vista entre los planes en competencia para aumentar el límite del techo de gasto del Gobierno de 14,3 billones de dólares para evitar un potencial impago de sus alrededor de 9,6 billones de dólares en bonos, que podría llevar a Estados Unidos de vuelta a la recesión y sacudiría a los mercados financieros globales.

El Tesoro anunció que el gobierno de la mayor economía mundial comenzará a quedarse sin dinero para cumplir con sus compromisos el 2 de agosto, salvo que el Congreso actúe.

Con los congresistas en Washington en fuerte desacuerdo y pareciendo más con intención de anotarse puntos políticos que en distender la crisis de la deuda, el mundo de las empresas en Estados Unidos se inquieta cada vez más.

Las agencias de calificación han amenazado con recortar la máxima nota crediticia de "AAA" que tiene Estados Unidos si un incremento del límite de la deuda no es acompañado de acciones para controlar los déficits a largo plazo. Cada vez parece menos probable que un acuerdo de este tipo surja de las arenas políticas en Washington, que ha rozado lo disfuncional.

Los grandes bancos están preparándose para la posibilidad real de que Estados Unidos pierda su máxima nota crediticia, que según dicen costaría al país 100.000 millones de dólares en incrementos de los pagos de intereses y dañaría a los consumidores y a la economía.

"Este es un clima donde las contrataciones van a ser mucho menos probables que de otra forma", afirmó Mike Hanson, economista senior de Bank of America Merrill Lynch, en una conferencia telefónica organizada por la Asociación de Industria y de Mercados Financieros (SIFMA).   Continua...