31 ottobre 2010 / 15:52 / 7 anni fa

ACTUALIZA2-Rousseff, favorita para continuar el legado de Lula

(Agrega votación de Serra, cita de votante)

Por Ana Nicolaci da Costa

BRASILIA, 31 oct (Reuters) - Los brasileños comenzaron a votar el domingo en unas elecciones presidenciales en las que parte como gran favorita Dilma Rousseff, una ex militante de izquierda que ha prometido mantener a Brasil en el camino de la prosperidad económica.

Los sondeos indican que Rousseff cuenta con una ventaja de dos dígitos sobre su rival, José Serra, sobre todo debido al apoyo que recibe del popular presidente Luiz Inácio Lula da Silva, cuya mezcla de políticas sociales y favorables al mercado ha sacado a millones de la pobreza.

En las últimas semanas, su campaña electoral disipó dudas entre los votantes de grupos de religiosos sobre sus valores morales, que le costaron la victoria definitiva en la primera ronda hace un mes, mientras los brasileños se concentran de nuevo en los avances económicos durante los ocho años de Gobierno de Lula.

Helio Das Chagas, de 48 años, un pastor y empleado del Gobierno en Brasilia, dijo a puertas de la votación que planeaba respaldar a Rousseff por las mejoras percibidas en la calidad de vida de los brasileños bajo el mandato de Lula.

“Muchas cosas cambiaron para bien en el país, la gente tiene más poder adquisitivo ahora”, dijo das Chagas, quien rechazó a Rousseff en la primera ronda en medio de la polémica por sus valores religiosos y su postura respecto al aborto.

“Fue hasta las iglesias evangélicas (...) y dijo que peleará contra el aborto (...) Cambió su discurso, y lo hizo por la presión de (votantes de grupos religiosos)”, añadió.

Rousseff votó en la ciudad de Porto Alegre, en el sur de Brasil, y abandonó el lugar rodeada por una masa de periodistas y simpatizantes que agitaban la bandera roja con una estrella amarilla del Partido de los Trabajadores (PT).

“Mañana comenzamos una nueva fase de democracia”, afirmó.

Serra, un político de carrera cuyo cargo más reciente fue el de gobernador del estado más rico de Brasil, Sao Paulo, tiene por delante una montaña si desea una victoria inesperada, después de una campaña sin brillo en la que parece haber estado en el lado equivocado de la historia.

Después de votar en Sao Paulo, Serra sonrió para las cámaras e hizo el gesto de la victoria con ambas manos mientras posaba para las imágenes junto a su esposa. Pero incluso algunos de sus simpatizantes parecían estar listos para que Rousseff se quedara con la victoria.

“Estoy muy decepcionado con esta segunda ronda y con el hecho de que una aliada del presidente Lula seguramente ganará la elección”, dijo Juliana Carneiro, una abogada de 32 años que votó en el acomodado barrio de Higienópolis, en Sao Paulo.

FUERTE ECONOMIA

Brasil ha desterrado su vieja reputación de ser un caso perdido económico y se ha vuelto un motor del crecimiento global después de que la combinación formulada por Lula de políticas pragmáticas y programas sociales hayan reducido la pobreza y elevado a millones a la clase media.

Buena parte del sentimiento optimista sobre la economía y el carisma de Lula se han traspasado a su ex jefa de Gabinete para convertirla en la favorita, aún cuando la a ratos adusta ex militante izquierdista no ha logrado ganarse plenamente el afecto de los brasileños.

“No metes mano a un equipo ganador”, dijo Juarez Alves, de 50 años, un portero que vive en la favela de Rocinha, en Río de Janeiro. “Hoy, todos pueden comprar cosas, incluso la gente que no gana mucho puede obtener unas pocas cosas”, agregó.

La votación en el país más grande de América Latina es electrónica, lo que permite a las autoridades contar los sufragios en unas pocas horas.

Los centros de votación abren sus puertas a las 08:00 hora local (10:00 GMT) y la autoridad electoral comenzará a anunciar los resultados parciales después de las 19:00 hora local (21:00 GMT).

Lula, quien perdió tres elecciones antes de finalmente obtener la presidencia en 2002, no aparece en las papeletas de votación por primera vez en dos décadas, pero de todas formas ha dominado la campaña, usando todo su encanto para persuadir a los votantes de que Rousseff es una notable administradora capaz de sucederlo.

Eso ha permitido a Rousseff, una superviviente de cáncer de 62 años que nunca ha sido electa para un cargo público, apegarse a un plan seguro y bien preparado que ha convencido a muchos votantes, pero que no ha dejado entrever demasiado sobre su personalidad ni ofrecido detalles de sus planes políticos.

ESCASO DEBATE DE POLÍTICAS

Algunos consideran preocupante la falta de un debate sobre políticas en un momento en el que Brasil se enfrenta a varios desafíos a su competitividad global, incluyendo una moneda cerca de máximos en dos años, un relajado gasto fiscal y una sofocante burocracia.

“Poco o nada ha sido declarado explícitamente, por ejemplo, sobre qué planean hacer Dilma o Serra en política económica. Han omitido propuestas de políticas cambiarias, fiscales y monetarias”, dijo el diario Folha de Sao Paulo en una editorial.

Se espera que Rousseff mantenga en líneas generales las políticas de Lula, absteniéndose de grandes reformas económicas y centrándose en su lugar en mejorar la eficiencia del Gobierno, reducir la burocracia y ampliar el papel del Estado en algunas áreas estratégicas.

Serra seguiría una senda similar, pero probablemente sería preferido por inversores por su postura fiscal más estricta y por su mayor aceptación del sector privado.

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