El ruso Jodorkovsky pone fin a una huelga de hambre de dos días

mercoledì 19 maggio 2010 14:44
 

Por Conor Humphries

MOSCÚ, 19 may (Reuters) - El ex magnate petrolero Mijail Jodorkovsky puso fin el miércoles a una huelga de dos días en prisión después de que el Kremlin confirmara que las quejas sobre su encarcelamiento habían sido transmitidas al presidente Dmitry Medvedev.

Jodorkovsky dijo que la decisión de la semana pasada de ampliar su estancia en unas instalaciones destinadas a los prisioneros a la espera de juicio en Moscú durante su segundo juicio viola una ley firmada por Medvedev este año y solicitaba que se informara al presidente.

"El objetivo de mi queja se ha logrado. He puesto fin a mi huelga de hambre", explicó Jodorkovsky en un comunicado publicado en su web (khodorkovsky.ru).

Jodorkovsky, que fue el hombre más rico de Rusia, fue detenido en 2003 después de caer en desgraca con el ex presidente Vladimir Putin, y está cumpliendo una condena de ocho años por evasión fiscal tras un juicio que sus partidarios calificaron como una farsa.

El año pasado fue trasladado desde una cárcel en Siberia a unas instalaciones destinadas a los internos en prisión provisional para asistir a un segundo juicio por cargos de robo y blanqueo de dinero que podría sumar otros 22 años a su condena.

La semana pasada, el juez aprobó ampliar su prisión provisional en Moscú otros tres meses, una decisión que Jodorkovsky dice que contradice una ley aprobada por Medvedev que impide que los detenidos por delitos económicos estén en prisión preventiva.

Jodorkovsky afronta peores condiciones en estas instalaciones que en una prisión normal, con menor acceso a su familia y menos tiempo para salir de su celda, dijo su portavoz Maxim Dbar.

Pero el prisionero dijo que comenzó la huelga de hambre para evitar que su caso se convierta en un precedente que debilitara la ley de Medvedev. Su objetivo era "reducir las oportunidades de arbitrariedad y corrupción", señaló en el comunicado.

Jodorkovsky dijo que esperaba que Medvedev cumpliera su promesa de abordar la corrupción en el sistema legal y suavizar las restricciones a la oposición, pero los críticos dicen que ha cambiado poco desde que sustituyó a Putin en 2008.