El Ejército de Tailandia abre fuego contra los "camisas rojas"

sabato 10 aprile 2010 12:59
 

Por Damir Sagolj y Ambika Ahuja

BANGKOK, 10 abr (Reuters) - Soldados tailandeses dispararon balas de goma el sábado contra los manifestantes de los "camisas rojas" para despejar las protestas masivas en Bangkok, en la mayor confrontación desde el inicio hace un mes de una campaña de la oposición que pide nuevas elecciones, dijeron testigos.

Los "camisas rojas" llevaron su manifestación a la ciudad de Chiang Mai, en el norte del país, donde cientos de personas irrumpieron en el complejo de la oficina del gobernador en protesta por las severas medidas de las autoridades en la capital tailandesa.

Al menos 93 personas, incluyendo 22 soldados y policías, resultaron heridos en una serie de enfrentamientos cerca del puente de Phan Fah y la calle Rajdumnoen, próximo a varios edificios del Gobierno y el Ejército y de las oficinas regionales de Naciones Unidas, de acuerdo a responsables hospitalarios.

Al menos cinco personas presentaban heridas de bala, incluyendo un fotógrafo independiente que recibió un tiro en el estómago, dijeron responsables sanitarios.

Las tropas recibieron órdenes de recuperar el área, tres días después de que se declarara un estado de emergencia.

Los soldados también acudieron a la zona acomodada del hotel Rachaprasong, aparentemente listos para dispersar a un estimado de 8.000 "camisas rojas", incluidos mujeres y niños, que usaron taxis para bloquear el sector.

Los números van creciendo a cada hora, mientras los líderes de las protestas convocan a la gente al principal escenario de las manifestaciones.

"Estamos pidiendo que nos devuelvan el área del puente de Phan Fah y estamos a cerca de 200 metros del principal escenario donde hay alrededor de 4.000 manifestantes", sostuvo el portavoz del Ejército Sansern Kaewkamnerd.

El portavoz indicó que las tropas estuvieron persiguiendo a los manifestantes por la calle Rajdumnoen y que usaron gas lacrimógeno, dispararon al aire y lanzaron bombas de humo.

El Gobierno declaró el miércoles estado de emergencia para controlar a los manifestantes, después de que los "camisas rojas" irrumpieran en las oficinas del Parlamento, obligando a algunas personas a huir en helicóptero.