REPORTAJE ESPECIAL-Máquinas rápidas, genes y futuro de medicina

lunedì 5 aprile 2010 12:48
 

Por Maggie Fox, Julie Steenhuysen y Ben Hirschler

WASHINGTON/CHICAGO/LONDRES, 5 abr (Reuters) - Francis Collins, quien ayudó a trazar el mapa del genoma humano, no tuvo la oportunidad de hacer analizar sus propios genes hasta el pasado verano. Y se sorprendió con lo que descubrió.

Collins tiene una predisposición a la diabetes de tipo 2, algo que nunca había sospechado. Este desgarbado ex director del Instituto Nacional de Investigaciones del Genoma Humano (NHGRI por su sigla en inglés) lo descubrió a través de análisis que ofrecen Navigenics, 23andMe y DecodeMe, compañías que cobran a los clientes unos cientos de dólares por analizar su composición genética.

"Probé las tres porque quería ver si me daban la misma respuesta", dijo. "Todas coincidieron en que mi riesgo de diabetes es alto", agregó.

Conociendo esa información, perdió más de 11 kilos de peso. Pero en general, no considera que esas pruebas sean especialmente útiles, al menos no todavía.

"La verdad es que ahora mismo la historia familiar de uno puede ser la mejor opción y no cuesta nada", comentó.

Y lo mismo ocurre con el incipiente campo del genoma humano.

Algunos expertos dicen que el mundo está al borde de una "edad de oro" en materia de genómica: creen que un análisis del código del ADN desvelará nuestra propensión al cáncer, la diabetes y la enfermedad cardíaca y pronosticará qué medicamentos pueden funcionar en cada paciente.

No obstante, el Proyecto del Genoma Humano, que tiene un valor de 3.000 millones de dólares y cuya primera fase fue terminada hace una década, no ha dado lugar a un solo diagnóstico o producto exitoso.   Continua...