BREAKINGVIEWS- Sentencia BAA muestra una peligrosa obsesión

martedì 22 dicembre 2009 15:32
 

-- El autor es columnista de Reuters Breakingviews. Las opiniones expresadas son su punto de vista individual --

Por Neil Collins

LONDRES, 22 dic (Reuters Breakingviews) - Cuando la Comisión de Competencia británica decidió en marzo que el operador aeroportuario BAA FER1.MC tenía el monopolio de los aeropuertos londinenses, reconoció una situación que era obvia incluso antes de que la compañía fuese privatizada. Las autoridades tardaron dos décadas en darse cuenta.

Ahora el congelado proceso hacia la competencia se ha atascado de nuevo al encontrarse con la extraña pero real posibilidad de conflicto de intereses en la comisión. Esto, presumiblemente, no debe confundirse con una predisposición que pudiera tener impacto en la decisión, puesto que el Tribunal de Recursos en materia de competencia no parece estar en desacuerdo con la decisión. Sí parece, sin embargo, estar en contra de la presencia de uno de los miembros de la comisión.

La razón es las siguiente: El profesor Peter Moizer es asesor desde hace tiempo del fondo de pensiones de Manchester. El fondo está respaldado por las 10 autoridades locales que poseen el aeropuerto de Manchester, un comprador potencial de otros aeropuertos.

Moizer no asesora al fondo de Manchester sobre la postura de las autoridades locales respecto a la expansión del aeropuerto. El conflicto podría surgir de la posibilidad de que intente persuadir a sus compañeros de la comisión a obligar a BBA a vender algo únicamente por el posible interés comprador de las autoridades que apoyan al fondo que asesora.

La idea es tan risible que el tribunal de apelaciones ni lo convertirá en un caso.

Mozier debe sentirse más insultado que avergonzado por este problema. Es la víctima de una obsesión británica de descubrir posibles conflictos de interés. Se convierten tan comunes como escaso es el sentido común.

Los conflictos son claros y obvios y hacen imposible que una persona ocupe dos puestos. La amplia mayoría, como en el caso de Mozier, son triviales. De hecho, los mejores especialistas tienen contactos con un amplio abanico de organizaciones relevantes, por lo que podrían encontrarse ligados a una cadena de relaciones que deriven en conflictos. La última decisión de este tribunal hará más difícil encontrar integrantes útiles de organismos como el Comisión de la Competencia y ridiculiza el proceso regulatorio británico.